Si buscás una receta sabrosa, fácil de hacer y que rinda para varias porciones, esta lasaña cremosa es ideal.
Combinando espinacas, champiñones y quesos, el resultado es un plato vegetariano que no tiene nada que envidiarle a la versión tradicional.

Es perfecta para un almuerzo especial o para freezar en porciones.
Ingredientes
Para la salsa blanca:
- 2 cucharadas de manteca
- 2 cucharadas de harina 0000
- 500 ml de leche
- ½ taza de queso rallado (puede ser reggianito o parmesano)
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Para el relleno:
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana picada
- 2 dientes de ajo picados
- 2 tazas de champiñones frescos laminados
- 4 tazas de espinaca fresca
- 1 taza de ricota
- ½ taza de queso mozzarella rallado
- Sal y pimienta a gusto
Para armar la lasaña:
- 9 láminas de lasaña precocida o lista para horno
- 1 taza de mozzarella rallada extra
- ¼ taza de queso rallado extra
Preparación
- En una ollita, derretí la manteca y agregá la harina. Revolvé 1 minuto. Sumá la leche de a poco y mezclá hasta que espese. Incorporá el queso rallado, salpimentá y agregá una pizca de nuez moscada. Reservá.
- En una sartén, rehogá la cebolla y el ajo con aceite. Agregá los champiñones y cociná hasta que suelten el jugo. Incorporá la espinaca y cociná hasta que reduzca. Retirá del fuego y mezclá con la ricota y la mozzarella. Salpimentá.
- Precalentá el horno a 190 °C.
- En una fuente aceitada, colocá una base de salsa. Luego una capa de láminas de lasaña, una capa del relleno de espinaca y champiñones, y otra de salsa. Repetí hasta completar, terminando con salsa.
- Cubrí con mozzarella y queso rallado. Tapá con papel aluminio y horneá 25 minutos. Retirá el papel y cociná 10 minutos más hasta que gratine.
Consejos
- Si usás láminas secas, fijate si necesitan cocción previa. Si no, usá más salsa para que se hidraten bien en el horno.
- Podés reemplazar los champiñones por zuchinis salteados, si no conseguís frescos.
- Para una versión más liviana, usá leche descremada y ricota baja en grasa.
- Queda genial acompañada con una ensalada fresca o unas rodajas de pan casero para mojar la salsa.
Una lasaña cremosa, sabrosa y rendidora que conquista hasta a los más clásicos. Ideal para sorprender con una opción vegetariana bien completa.