Este pastel frío de limón es ideal para los días calurosos o para una sobremesa bien fresca.
Tiene una base firme de galletitas, una crema cítrica suave en el centro y una cobertura blanca aireada que le da el toque final.

Todo eso sin prender el horno y con ingredientes simples. Una receta que combina lo práctico con lo delicioso.
Ingredientes
Para la base:
- 200 g de galletitas María
- 80 g de manteca derretida
Para la crema de limón:
- 200 ml de leche condensada
- 200 ml de crema de leche
- Jugo de 4 limones (amarillos o verdes)
- Ralladura de limón (opcional)
Para la cobertura:
- 200 ml de crema de leche para batir (o chantilly)
- 1 cucharada de azúcar impalpable (opcional)
Decoración:
- Rodajas finas de limón
- Ralladura de limón
- Tiritas de galletita triturada
Preparación
- Procesá las galletitas hasta que queden bien trituradas, mezclalas con la manteca derretida y formá la base en una fuente de vidrio. Presioná bien para que quede compacta. Llevá a la heladera unos 15 minutos para que endurezca.
- En un bowl, mezclá la leche condensada, la crema de leche y el jugo de limón. Batí con batidora o a mano hasta que tome consistencia cremosa. Si querés, sumale un poco de ralladura para intensificar el sabor.
- Verté esta mezcla sobre la base ya fría y alisá bien la superficie. Llevá a la heladera durante al menos 2 horas.
- Para la cobertura, batí la crema de leche bien fría hasta que esté montada. Si te gusta más dulce, agregale un poco de azúcar impalpable.
- Extendé la crema batida sobre la capa de limón una vez que esté firme.
- Decorá por arriba con rodajas finas de limón, un poco de ralladura y tiritas de galletita triturada para dar contraste.
- Refrigerá nuevamente al menos 2 horas más antes de servir, o de un día para el otro.
Consejos
- Asegurate de que el jugo de limón esté bien colado para evitar semillas o pulpa.
- La crema del relleno se espesa naturalmente gracias al limón, no hace falta gelatina.
- Si querés más altura, podés duplicar la cantidad de crema de limón y la cobertura.
Un postre bien fresco, cremoso y lleno de sabor que se arma en minutos y conquista desde la primera cucharada. ¡Perfecto para cualquier ocasión!