¿Buscas un postre rápido, delicioso y que siempre quede bien? Estos mini cheesecakes son la solución perfecta. Se preparan en muy pocos pasos, con ingredientes simples que seguramente tienes en casa, y el resultado es cremoso, suave y lleno de sabor.
Son ideales para cuando tienes visitas inesperadas, para darte un gusto después de la comida o incluso para sorprender a la familia con un detalle dulce sin complicarte demasiado.
También, podrás visualizar la preparación de la receta en el siguiente vídeo del canal de: Las Recetas & Trucos de Anna
Ingredientes
- 140 g de galletas
- 50 g de mantequilla derretida (Manteca)
- 300 g de queso crema
- 140 g de azúcar
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 2 cucharadas de maicena
- 1 yogur natural (puede ser griego para más cremosidad)
- Mermelada de fresa (para decorar)
- Hojas de menta fresca (opcional, para decorar)
Preparación
- Preparar la base
Tritura las galletas hasta obtener migas finas. Mézclalas con la mantequilla derretida y coloca una pequeña cantidad en el fondo de moldes para muffins o vasitos individuales. Presiona bien para formar la base. - Preparar la crema
En un bowl, bate el queso crema con el azúcar hasta obtener una mezcla suave. Agrega los huevos uno a uno, la vainilla, la maicena y el yogur. Mezcla hasta que todo quede homogéneo. - Montar los mini cheesecakes
Vierte la mezcla sobre la base de galletas en cada molde o vasito, llenándolos hasta 3/4 de su capacidad. - Cocción rápida
- Opción microondas: Cocina cada vasito durante 3 minutos aproximadamente (dependiendo de la potencia de tu microondas) hasta que la crema cuaje pero mantenga un centro suave.
- Opción horno: Hornea a 170 °C durante 15-18 minutos hasta que estén firmes en los bordes y ligeramente temblorosos en el centro.
- Decorar y servir
Una vez fríos, coloca una cucharadita de mermelada de fresa sobre cada cheesecake y decora con una hojita de menta fresca.
Consejos adicionales
- Variedades de sabor: Cambia la mermelada de fresa por mermelada de frutos rojos, arándanos, durazno o incluso dulce de leche.
- Textura más ligera: Sustituye el yogur natural por yogur griego o de vainilla para un toque extra de cremosidad.
- Sin azúcar refinada: Puedes reemplazar el azúcar por miel, stevia o azúcar mascabo.
- Presentación elegante: Prepara los mini cheesecakes en copas de vidrio transparente para que se vean las capas y luzcan más sofisticados.
- Refrigerado: Aunque están listos en minutos, si los dejas enfriar una hora en la heladera, la textura será mucho más firme y sabrosa.
