
Son galletitas con sabor marcado a coco, pero con una textura más firme y pareja que permite darles una forma bien prolija.
El contraste entre el dorado de la masa y el chocolate suave por encima las hace muy tentadoras.

Ingredientes
- 120 g de manteca a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 120 g de coco rallado fino
- 120 g de harina
- 1 pizca de sal
Para la cobertura:
- 150 g de chocolate semiamargo
- Ralladura de limón (opcional)
- Sal gruesa (opcional)
Preparación
- En un bowl, batí la manteca con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa y más clara.
- Agregá el huevo y la vainilla, integrando bien hasta que quede homogéneo.
- Incorporá el coco rallado junto con la harina y la pizca de sal. Mezclá hasta formar una masa suave que no se pegue demasiado a las manos.
- Llevá la masa a la heladera durante 20 a 30 minutos para que tome consistencia.
- Estirá la masa sobre una superficie apenas enharinada hasta lograr un espesor parejo.
- Cortá discos del tamaño que prefieras y acomodalos en una placa con papel manteca.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que los bordes estén dorados.
- Retirá y dejá enfriar completamente para que tomen firmeza.
- Derretí el chocolate a baño María o en microondas en intervalos cortos.
- Colocá una capa de chocolate sobre cada galletita y, si querés, agregá un toque de ralladura o apenas sal para realzar el sabor.
- Dejá que el chocolate se enfríe hasta que esté firme antes de servir.
Tips y consejos:
- Usar coco rallado fino ayuda a lograr una textura más uniforme.
- No cocines de más las galletitas para que no queden secas.
- Si la masa está muy blanda, podés agregar una pequeña cantidad extra de harina.
- El reposo en frío facilita el corte y mejora la forma final.
- El chocolate no debe estar demasiado caliente al colocarlo para evitar que pierda brillo.
- Guardalas en un recipiente hermético para mantener su textura.
Una combinación simple pero muy efectiva, con un equilibrio perfecto entre lo crocante y lo suave.
El toque final de chocolate las convierte en una opción difícil de resistir.