Cómo hacer Mermelada de kiwi

Si tenés kiwis maduros y no sabés qué hacer con ellos, esta receta es una opción ideal para aprovecharlos al máximo.

La mermelada de kiwi tiene un sabor fresco, ligeramente ácido y un color llamativo que queda perfecto para acompañar tostadas, yogures, postres o incluso una tabla de quesos.

Es fácil de preparar, rinde bien y podés guardarla por mucho tiempo.

Ingredientes

  • 1 kg de kiwis maduros (aproximadamente 8 a 10 unidades)
  • 800 g de azúcar
  • Jugo de 1 limón
  • 1 chaucha de vainilla (opcional)

Preparación

  1. Pelá los kiwis y cortalos en cubos chicos. Si preferís una textura más suave, podés pisarlos con tenedor o procesarlos un poco.
  2. Colocalos en una cacerola grande junto con el azúcar y el jugo de limón. Mezclá bien.
  3. Si querés un toque aromático, abrí la chaucha de vainilla, raspá las semillas y sumalas a la mezcla. También podés usar una cucharadita de esencia de vainilla si no tenés chaucha.
  4. Tapá la olla y dejá reposar la preparación durante una o dos horas (o toda la noche en la heladera). Esto ayuda a que el azúcar se integre mejor con la fruta.
  5. Luego, llevá la cacerola a fuego medio y cociná hasta que rompa hervor, revolviendo cada tanto para que no se pegue.
  6. Bajá el fuego y dejá cocinar entre 20 y 30 minutos, revolviendo ocasionalmente.
  7. Para saber si está lista, hacé la prueba del plato frío: poné una cucharadita en un platito que estuvo en el freezer; si se espesa y no se desliza fácilmente, ya está.
  8. Envasá la mermelada caliente en frascos esterilizados. Cerralos bien y ponelos boca abajo por 5 minutos para que hagan vacío.

Consejos

  • Si te gusta con más textura, dejá algunos trozos de kiwi sin pisar.
  • Ajustá el azúcar según tu gusto o el dulzor de la fruta.
  • Conservá los frascos en lugar fresco y oscuro. Una vez abiertos, guardalos en la heladera.
  • Esta mermelada también combina muy bien con cheesecake, panqueques o tostadas con manteca.

La mermelada de kiwi es una forma casera, rica y original de darle una vuelta a tus desayunos o meriendas.

Animate a hacerla y vas a ver que el sabor casero no tiene comparación.

Related Posts