Estos cannoli quedan bien crocantes por fuera, con una masa finita y llena de burbujitas, espolvoreados con azúcar impalpable.
El relleno es una crema suave, firme y bien lisa, puesta con manga para que quede prolijo y tentador.

La clave es freír la masa hasta que quede dorada y rellenar justo antes de servir para que mantenga el crocante.
Ingredientes
Para las tapas
- 250 g de harina 0000
- 25 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 30 g de manteca (o grasa)
- 1 huevo
- 60 ml de vino blanco seco (aprox.)
- 1 cucharadita de cacao amargo (opcional, solo para dar color suave)
- Aceite para freír (cantidad necesaria)
- 1 clara de huevo (para pegar los bordes)
Para el relleno
- 500 g de ricota bien escurrida
- 150 g de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 100 ml de crema de leche fría (opcional, para más suavidad y firmeza)
Para terminar
- Azúcar impalpable (para espolvorear)
- Hojitas de menta (opcional)
Preparación
- Escurrí la ricota en un colador fino al menos 30 minutos. Si está muy húmeda, dejala más tiempo.
- Para la masa, mezclá harina, azúcar y sal. Sumá la manteca y arená con los dedos.
- Agregá el huevo y empezá a unir. Sumá el vino de a poco hasta formar una masa firme y lisa. Amasá 5 minutos.
- Tapá y dejá descansar 45 minutos para que se relaje y se estire fácil.
- Estirá la masa bien fina (2 mm aprox.). Cortá círculos de 10 a 12 cm.
- Enrollá cada círculo en los tubitos metálicos para cannoli, superponiendo los bordes. Pegá con clara de huevo y presioná bien para que no se abran al freír.
- Calentá aceite en una olla a fuego medio-alto. Freí de a pocos hasta que estén dorados y con burbujitas (1 a 2 minutos).
- Retirá, apoyá en papel y dejá entibiar. Con cuidado, deslizá el tubito para sacar la tapa. Dejá enfriar por completo.
- Para el relleno, mezclá la ricota escurrida con el azúcar impalpable, vainilla y pizca de sal.
- Si querés una textura más lisa, pasá la ricota por colador o batí suave hasta que quede crema. Si usás crema de leche, batila apenas y sumala para darle más cuerpo.
- Pasá el relleno a una manga con pico rizado.
- Rellená los cannoli de ambos lados con manga, dejando el relleno bien visible como en la foto.
- Espolvoreá con azúcar impalpable por arriba y serví.
Tips y consejos:
- La ricota bien escurrida es lo que hace que el relleno quede firme y no largue líquido.
- La masa bien fina y el aceite a buena temperatura logran el crocante con burbujitas.
- Rellenalos a último momento para que la tapa no se humedezca.
- Si no tenés tubitos, se consiguen baratos y son clave para que queden con la forma perfecta.
Quedan crocantes, cremosos y bien clásicos, con ese contraste perfecto entre la tapa dorada y el relleno suave.
Un postre italiano casero que siempre sorprende.