Una receta sencilla, sabrosa y rápida que transforma un manojo de espárragos en un acompañamiento digno de cualquier plato principal.
Al horno, con un toque de ajo y mucho queso gratinado, esta opción es ideal para quienes buscan sumar más vegetales de forma deliciosa.

Ingredientes
- 1 atado de espárragos frescos (aproximadamente 450 g), con las bases recortadas
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo picados bien finos
- ½ taza de queso parmesano rallado
- ¼ taza de pan rallado
- Sal y pimienta a gusto
- 4 tiras de panceta cocida y picada (opcional)
Preparación
- Precalentá el horno a 200 °C y colocá los espárragos ya lavados y escurridos en una fuente para horno.
- Rocialos con el aceite de oliva, asegurándote de que todos queden bien cubiertos.
- Distribuí el ajo picado por encima de manera pareja.
- En un bol, mezclá el queso rallado con el pan rallado, una pizca de sal y pimienta negra recién molida.
- Espolvoreá esta mezcla sobre los espárragos, tratando de cubrirlos lo más parejo posible para que todos se gratinen de forma pareja.
- Llevá la fuente al horno durante 12 a 15 minutos, hasta que los espárragos estén tiernos y el queso dorado.
- Si lo deseás, podés agregar panceta crocante picada justo antes de servir para darle un toque extra de sabor.
- Servilos calientes como guarnición o incluso como entrada acompañados de pan tostado.
Consejos:
- Si querés que el queso quede más crocante, podés gratinar 2 minutos adicionales al final con el grill.
- Si buscás una versión más liviana, omití el pan rallado o reemplazalo por avena molida.
- El queso parmesano se puede reemplazar por otro tipo duro como sardo o incluso una mezcla de quesos.
- Para una variante más intensa, podés sumar unas gotas de limón o ralladura por encima al final.
Una forma riquísima de disfrutar vegetales al horno sin complicarte. Esta receta demuestra que lo simple también puede ser delicioso y atractivo en la mesa.