Cómo hacer esta famosa y exquisita Pasta frola y membrillo

Clásica, dulce y con una masa tierna que se deshace en la boca, la pasta frola es uno de los postres más queridos.

Su relleno de membrillo le da ese sabor casero que recuerda a las meriendas de toda la vida.

Con unos simples pasos podés prepararla en casa y disfrutarla recién salida del horno.

Ingredientes

  • 500 g de dulce de membrillo
  • 350 g de harina común
  • 150 g de azúcar
  • 200 g de manteca
  • 2 huevos
  • 1 yema extra
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 cucharadas de leche

Preparación

  1. Colocar en un bol la harina junto con el azúcar. Agregar la manteca fría en cubos y trabajar con las manos hasta lograr un arenado.
  2. Incorporar los huevos, la yema, la vainilla y la ralladura de limón. Unir hasta formar una masa suave, sin amasar demasiado para que no pierda su textura tierna.
  3. Envolver en film y llevar a la heladera durante 30 minutos para que repose.
  4. Mientras tanto, cortar el membrillo en cubos y calentarlo en una olla con la leche hasta que se ablande y se convierta en una pasta homogénea. Reservar.
  5. Estirar la masa y forrar un molde para tarta previamente enmantecado.
  6. Colocar el relleno de membrillo de manera pareja sobre la base.
  7. Con el resto de la masa, formar tiras y colocarlas cruzadas sobre la superficie, armando el clásico enrejado.
  8. Pintar las tiras con huevo batido para que tomen un color dorado al hornear.
  9. Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante 40 minutos aproximadamente, hasta que la masa esté dorada.
  10. Dejar enfriar antes de desmoldar y servir.

Consejos:

  • Podés reemplazar parte del membrillo por dulce de batata si te gusta variar el sabor, o incluso hacer mitad y mitad.
  • Para que el relleno quede más suave, agregale una cucharada extra de agua o vino dulce al calentarlo, así se integra mejor al untar.
  • Es fundamental no amasar en exceso la masa, ya que podría volverse dura; lo ideal es trabajarla lo justo para unir los ingredientes.
  • Si preferís una base más crocante, podés cocinar la masa sola durante 10 minutos antes de poner el membrillo.
  • Para conservarla, guardala tapada a temperatura ambiente durante dos días o en la heladera hasta cinco días.
  • Si querés darle un toque distinto, espolvoreá un poco de coco rallado o azúcar impalpable por encima antes de servir.
  • La ralladura de limón realza el sabor, pero también podés probar con naranja para un aroma más intenso.
  • Una buena opción es preparar la pasta frola un día antes, porque de un día para otro los sabores se asientan y queda aún más rica.

Una receta que combina tradición y sabor, perfecta para acompañar el mate, el café o compartir en una mesa familiar.

Guardala y repetila siempre que quieras un clásico infalible.

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