Si te quedaste sin leche condensada en casa o simplemente querés una versión más económica y fácil de preparar, esta receta te va a encantar.
Con solo cuatro ingredientes y unos minutos de licuadora, vas a lograr una crema suave, dulce y perfecta para usar en todo tipo de postres.

Ingredientes
- 1 taza de leche en polvo entera
- ½ taza de azúcar
- ¼ taza de agua caliente
- 1 cucharada de manteca
- Unas gotas de esencia de vainilla (opcional)
Preparación
- Colocá en la licuadora la leche en polvo, el azúcar, el agua caliente y la manteca. Si vas a usar esencia de vainilla, podés agregarla en este paso también.
- Licuá durante 3 minutos a velocidad alta, hasta que la mezcla quede bien cremosa, sin grumos y con una textura uniforme. Es importante que todo se integre bien para lograr el resultado ideal.
- Verté la preparación en un frasco o recipiente de vidrio con tapa. Si no tenés uno, usá un bol y cubrilo con film de cocina en contacto.
- Llevá a la heladera por lo menos 1 hora para que tome cuerpo. Al enfriar, se espesa y se vuelve más parecida a la leche condensada tradicional.
- Una vez fría, está lista para usar. Dura hasta una semana en la heladera, bien tapada.
Consejos:
- Para una textura más espesa, usá menos agua o agregá una cucharada extra de leche en polvo. Para una consistencia más liviana, podés sumar un poco más de agua caliente.
- Si querés una leche condensada sin azúcar refinada, podés reemplazar el azúcar por azúcar mascabo o edulcorante granulado apto para cocción, aunque el sabor puede variar levemente.
- La esencia de vainilla es opcional, pero realza muchísimo el sabor. También podés probar con ralladura de limón o naranja si pensás usarla en postres cítricos.
- Se puede usar en preparaciones frías y calientes. Para rellenar alfajores, como base de trufas, en flanes, budines, tortas o incluso como topping para frutas y panqueques.
- Esta receta es ideal para quienes buscan ahorrar sin resignar sabor. Además, al no llevar conservantes, es una alternativa más natural y saludable que muchas versiones industriales.
Preparar leche condensada casera no solo es fácil, sino que también te da control total sobre los ingredientes.
¡Una receta que seguro vas a repetir!