Este postre al revés es tan simple como tentador.
Se prepara con masa hojaldrada, manzanas finamente cortadas y un poco de azúcar, logrando un bocado crocante, dorado y con un corazón suave y frutal.

Ideal para acompañar una merienda, un desayuno especial o una tarde de antojo.
Ingredientes
- 1 lámina de masa de hojaldre (puede ser comprada)
- 2 manzanas rojas
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de manteca derretida
- 1 huevo (para pincelar)
- Azúcar impalpable (opcional, para decorar)
Preparación
- Lavá bien las manzanas y cortalas en cuartos, retirales el corazón y cortalas en rodajas finas. No hace falta pelarlas.
- Estirá la masa de hojaldre y cortala en rectángulos medianos.
- En una placa para horno con papel manteca, espolvoreá un poco de azúcar y pincelá con manteca derretida.
- Colocá las láminas de manzana en montoncitos sobre el azúcar, en grupos de 5 a 6 rodajas superpuestas.
- Tapá cada montoncito de manzanas con un rectángulo de masa y presioná apenas los bordes para que queden sellados.
- Pincelá la superficie de la masa con huevo batido para que se dore bien.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C y cociná durante 25 a 30 minutos, o hasta que la masa esté bien dorada.
- Retirá del horno, dejá entibiar unos minutos y luego desmoldá con cuidado, dando vuelta cada porción con una espátula para que las manzanas queden hacia arriba.
- Espolvoreá con azúcar impalpable si deseás y serví tibios o fríos.
Consejos:
- Usá manzanas firmes que no se deshagan fácilmente, como la roja deliciosa o la granny smith si querés un toque ácido.
- Podés sumar canela espolvoreada antes de hornear si te gusta un aroma más especiado.
- Si querés hacerlo más goloso, agregá un poco de dulce de leche o crema chantilly al servir.
- Esta receta también se puede hacer con peras, duraznos o bananas cortadas finas.
Un postre simple, vistoso y sabroso que todos van a disfrutar, con muy pocos ingredientes y cero complicaciones.