Estas trufas suaves y aromáticas combinan el sabor fresco de la naranja con la cremosidad del chocolate blanco.
No necesitan horno y son perfectas para preparar con anticipación.

Son ideales para una mesa dulce, para regalar o simplemente para darse un gusto casero.
Ingredientes
- 1 taza de galletitas de vainilla molidas
- ½ taza de queso crema (a temperatura ambiente)
- ¼ taza de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- ¼ taza de jugo de naranja natural
- Ralladura de 1 naranja
- 1 taza de chocolate blanco para baño
- Sprinkles de colores o ralladura extra para decorar (opcional)
Preparación
- En un bowl, colocá el queso crema, el azúcar impalpable, la esencia de vainilla, el jugo de naranja y la ralladura. Mezclá todo hasta que quede una crema lisa.
- Agregá las galletitas molidas de a poco e integrá con una cuchara o espátula. Cuando esté todo bien mezclado, vas a notar una masa húmeda pero firme.
- Tomá porciones con una cucharita y formá bolitas con las manos. Colocalas sobre una bandeja forrada con papel manteca o film.
- Llevá la bandeja a la heladera durante 30 minutos para que las trufas tomen cuerpo.
- Mientras tanto, derretí el chocolate blanco a baño maría o en el microondas de a 30 segundos, mezclando cada vez para evitar que se queme.
- Una vez que las trufas estén frías y firmes, bañalas en el chocolate blanco derretido y apoyalas nuevamente sobre papel. Si querés, decoralas enseguida con sprinkles o un poco más de ralladura.
- Dejá enfriar 15 minutos más en la heladera antes de servir.
Consejos:
- Para un sabor más intenso, podés reemplazar el jugo de naranja por licor de naranja o agregar una gotita de esencia cítrica.
- Si la masa queda muy blanda, agregá un poco más de galletitas molidas. Si está muy seca, sumá una cucharadita extra de jugo.
- El queso crema debe estar blando pero no derretido, así se mezcla bien sin perder cuerpo.
- Podés hacerlas del tamaño que quieras, pero lo ideal es que no superen el tamaño de una nuez.
- Si no tenés chocolate blanco, podés usar chocolate con leche o incluso glaseado de azúcar con jugo de naranja.
- Estas trufas se pueden conservar en la heladera hasta por 5 días en un recipiente bien cerrado.
- Son ideales para reuniones, mesas dulces, fechas especiales o para vender en porciones individuales.
Un postre fácil, sin horno, lleno de sabor y con una presentación que enamora. ¡Tenés que probarlas!