Bocaditos de papa crocantes por fuera y tiernos por dentro, ideales para picar, acompañar una comida o resolver una entrada rápida.
Se forman en cuadrados, se enfrían para que tomen cuerpo y se fríen hasta quedar bien dorados. Rinde mucho y es económico.

Ingredientes (rinde 35–40 bocaditos)
- 4 papas grandes, peladas y ralladas grueso
- ½ taza de perejil fresco picado
- 2 cucharadas de cebolla de verdeo (cebolleta) picada
- 2 cucharadas de fécula de maíz (maicena)
- 1 cucharadita de sal (a gusto)
- ½ cucharadita de pimienta negra
- 1 huevo chico, batido (opcional, solo si la mezcla no liga)
- Aceite para freír
Preparación
- Colocá la papa rallada en un bol con una pizca de sal y dejá reposar 10 minutos. Pasá a un repasador y exprimí bien para quitar el líquido.
- Mezclá la papa seca con el perejil, el verdeo, la maicena, la sal y la pimienta. Si no toma cohesión, incorporá el huevo batido. Debe quedar húmeda pero compacta.
- Volcá la preparación sobre una fuente o tabla forrada con papel manteca. Aplastá hasta un espesor parejo de 7–8 mm.
- Llevá a la heladera 20–30 minutos para que firme.
- Con cuchillo filoso, cortá en cuadrados de 3 × 3 cm y separalos con cuidado.
- Calentá aceite a 170–175 °C. Freí los cuadrados 2–3 minutos por lado hasta dorar bien. Retirá sobre papel absorbente.
- Comprobá textura: el centro debe estar tierno y el exterior crocante. Serví calientes con tu salsa favorita o como guarnición.
Al horno o en airfryer
Rocialos con aceite y cocinalos a 200 °C por 15–18 minutos, dándolos vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén dorados.
Consejos:
- Secá al máximo la papa rallada: el exceso de agua impide que doren parejo.
- Más crocante: sumá 1 cucharada extra de maicena o pasá apenas por pan rallado fino después del huevo (si lo usás).
- Sabor: una pizca de ajo en polvo, pimentón ahumado o queso rallado fino levanta mucho el resultado.
- Para adelantar: congelá los cuadrados crudos ya cortados en una placa; luego pasalos a una bolsa. Freí directo desde el freezer (sumá ~1 minuto por lado).
- Tamaño parejo: marcá previamente una cuadrícula con una espátula para cortes más uniformes.
- Control de temperatura: si no tenés termómetro, el aceite está listo cuando al introducir un pedacito pequeño hace burbujas suaves y sube a la superficie sin oscurecerse de inmediato.
Listo para servir: una bandeja de cuadraditos dorados, sabrosos e irresistibles.
Prepará una buena cantidad: suelen gustar mucho.